viernes, 8 de junio de 2012

Calzar los guantes con sofisticada precisión



En 2012 podés llevar guantes con tu tailleur, con el jean, con un vestidito veraniego... guantes de piel, de lana, de goma... largos, cortos, anchos, angostos, o calados... guantes de día o de noche... pero ¡ay!: toda tarea requiere precisión. Ahora los guantes son la estrella de la moda y con ellos serás una diva, pero tienen sus leyes.
Para tu gloria y la de ellos, acá van las básicas:

1- Relación guante-todo:

Estos quedan muy bien para eskiar.

*Olvidá para siempre los guantes meramente utilitarios. Jamás sumarás estilo con mitones que cuelgan o nudillos descubiertos con campera motoquera, o aquellos ya gastaditos y llenos de nudillos que son tan abrigados.

Encaje dorado con retoques negros, a juego con la carterita estampada con dorado: un acierto


*No pienses en guantes sólo para eventos hight. Tus guantes pueden protagonizar cualquier salida si vestís sin estridencias y con tonos sobrios son infalibles.

Mitones largos con mangas tres cuartos... Lindo y práctico ¿no?

*Olvidá los anillos bajo los guantes. Tus manos se verán horriblemente llenas de bultos.
* Ni se te ocurra usar guantes animal print o estampados con un vestuario cargado de detalles. Que sean aterciopelados o con alguna bella textura es suficiente.
* Llevá las manos tan arregladas como si no tuvieras guantes. ¡El contraste guantes/uñas despintadas es imposible!
*Mové las manos naturalmente, para no hacer eco al refrán "gato con guantes no caza ratones".

2- Relación guante-manga:
*Cuanto más corta es la manga, más largo debe ser el guante.

El "trío" de guantes, estola y gorro agrega un increíble estilo a este vestido sencillito . ¿O no?

*Cuanto más ancho el guante, entre su borde superior y la manga dejá más piel al descubierto.

Un modelo de Pablo Ramírez, maestro en guantes de todo tipo. Aquí, medianos y anchos.

*El guante corto y pegado se lleva sólo con manga larga, y su poder radica en los detalles: esa cadenita, lazo o brillante que asoma, pone el toque chic a un atuendo que te cubre de pe a pa.

Un "Chanel" ultra chic resultado
de un tejido de lana plateada con presilla en cuero negro

3- Relación largo-ancho:
*Un guante ancho y largo debe llevarse con las mangas mucho más arriba de su borde superior.

Una innovación de Pablo Ramírez:
una blusa blanca y abuchonada "rellena" el espacio entre el guante ancho y largo y la manga.

*Un guante ancho y largo te permite arrugarlo para hacerlo más corto. ¡Queda muy sexy!



*Un guante angosto y largo con capa o mangas amplias se ve increíble. Aquí abajo ves un super elegante de Pablo Ramírez: chaqueta cortísima estilo capa y larguísimos guantes.



4- Relación guante-estilo:
*El guante corto se vé demasiado deportivo. Si es de lana descartalo para un arreglo urbano. Pero si tiene algún detalle que lo hace original y diferente, será tu accesorio wooowwwwwwwwww!

Guante con sensual cierre abierto y pulseras

*El guante largo diurno, sólo es para acompañar abrigos de mangas cortas.


Chaqueta de invierno (de Hermés) sin mangas ¡pero con larguíiiiiiiiiiisimos guantes!


*El guante largo nocturno te hace sensual e irresistible, y si es transparente o de encaje ¡ni hablar!
El brillo llama a ver a través de este lujoso encaje de pedrería. Lo que ve es su sensualidad.

5- Relación guante-guante:
*Huí del estilo "motonauta". El guante sin dedos es un accesorio muy trendy: que agregue distinción a tu outfit casual. Llevalo con algún detalle que lo aleje de lo masculino o en un color de onda, como naranja, verde, celeste metalizado, mora, el que decida tu creatividad ¡pero el clásico negro liso no! ¡Please!


Una abotonadura con borde de florcitas
cambia radicalmente la apariencia de este guante de cuero negro. 

* Huí del estilo "´princesa". Si querés llevar guantes largos a una fiesta, ocupate de que tu arreglo no sea tan tradicional como para que crean que la reina de Inglaterra ya llegó a la rave.







miércoles, 6 de junio de 2012

Genio y figura, Frida enjoyada


Acostumbraba llevar las manos cargadas de anillos. Jamás olvidaba sus pendientes.
Para esta mujer de alto perfil  las joyas fueron tan fundamentales como el tocado y sus vestidos de oaxaqueña.


Frida Kalho era nieta de un joyero alemán y usó adornos europeos y autóctonos con la misma pasión y cuidado: sus cadenas, sus medallones, sus rústicos collares precolombinos en piedras semipreciosas, hueso o lava, así como las perlas, sus tocados con ristras de lustrosas cuentas...


Este era uno de los collares preferidos de Frida, de jade verde y origen precolombino. Además de su raro tocado simétrico, suma aros, anillo y reloj.


Un collar de similar factura y en piedras rosa, actualmente propiedad de una coleccionista.



Collar y aros de factura precolombina



collar de trozos de nácar



Un larguísimo collar de mostacillas tejidas como flores



En otro estilo: unas cuantas vueltas de cadenas al cuello con un pendiente que apunta hacia el centro del pecho y grandes argollas en las orejas que enmarcan su rostro descubierto: Frida componía su atuendo como a un cuadro. 


Otro ejemplo de las composiciones de Frida es esta fotografía tan conocida... ¡Pero vean la gracia con que acomodaba el medallón de esta gruesa cadena! Vista de frente, con ella remarca la simetría de los bordados de su blusa y de la caída del rebozo, así como de su peinado partido al medio.
Y ahora abajo, unas maravillosas fotos del alemán Fritz Henle, quien la retratara en muchísimas oportunidades de su vida cotidiana.


Frida durante un paseo en Xochimilco (miren esos pendientes con animalitos!)


pulseras, pendientes y ... ¡cervatillo!


...otros de los muchos pendientes de Frida...



¡y estos! dos manitos pequeñas esculturas que le regaló Pablo Picasso, hechas por él y que eran de los preferidos por Frida.

domingo, 3 de junio de 2012

De las pashminas al rebozo hay apenas un siglo



Aquí los llamamos mantas, chales, y pashminas en los años de auge importador. Pero su costumbre asienta sobre una manufactura textil que usaron las mujeres en toda Latinoamérica, y que aún sigue usandose.
En el Río de La Plata fue abrigo para las mujeres pobres, pero a lo largo de la Cordillera fué prenda de elegancia y sensualidad femenina: se lo conoce como rebozo. La palabra no aparece en la lengua española hasta 1582.


Rebozo significa cubrir, rodear, ocultar, secreto, recato... Desde el autóctono telar de cintura hasta el sentido que esta prenda adquiere según la educación y personalidad de la mujer que la lleve, su urdimbre y trama no sólo son las del entralazado de los hilos y el movimiento de las tejedoras, sino las del mestizaje cultural con los españoles. Y se traduce claramente en la forma de envolver con él el cuerpo y en la forma de moverse que acompaña.


Pintura mexicana que nos muestra una típica belleza criolla, con un rebozo que se desliza sensualmente de la espalda, y la "balaca" de trenzas cruzadas sobre las sienes.
México tiene una larga tradición en rebozos: su tejido es una industria indisoluble de su cultura y hay quienes los coleccionan, ya que su color, técnica de teñido, entretejido de los hilos y flecos dependen de la etnia que los confecciona. Los hay de muchos tipos, y una variedad notable de efectos, desde lo más sencillo hasta lo extraordinariamente elaborado.

Antigua fotografía de una mexicana con new-look a lo Christian Dior y rebozo.

Frida Kahlo era una maestra en el arte de llevar con seducción el rebozo.
Esta pieza rectangular de hasta tres metros de largo, no importa si de algodón, lana, seda o articela, forma parte de la vida de las mujeres: en él se acurrucan cuando sueñan, él sustituye el velo de la novia, él sujeta el bebé y lo abriga contra el cuerpo de su madre, y él es arma de coqueteo y seducción que no ofende la "decencia".



El bebé de Dolores Fonzi y Gael García Bernal
sujetado por adelante con el rebozo.


Esta mochila reinterpreta en clave contemporánea el modo de llevar la carga
atada a la espalda con un rebozo.

En la campaña publicitaria, Calvin Klein destaca un awayo boliviano sobre una sencilla blusa y un jean. El awayo es una prenda de lana que en el norte argentino a menudo sustituyó y tuvo exactamente los mismos usos que el rebozo, aunque su forma es menos alargada y no es de una pieza, sino dos unidas por un borde.
Sobre un jean, tradicional rebozo de la etnia Zotzil, Chiapas, actualizado
con un ancho ribete de cuero a modo de solapa.