viernes, 1 de junio de 2012

Exóticos eran los "bandore" de Sylvia Hobé.


Hacia 1920, William Hobé, hijo de un orfebre francés, vende accesorios teatrales en New York. Corre 1927  cuando funda Hobé Cie Limited en dicha ciudad. El y su hermano crean las joyas y accesorios, incluso botones que comercializan.
A partir de 1930 la compañía provee a las tiendas de departamentos cada vez más populares en Estados Unidos y a boutiques. Su década más brillante fue de 1950 a 1960, diseñando para actrices de Hollywood y de Broadway que además participan en sus campañas publicitarias bajo el slogan " Jewels of Legendary Splendor".



La compañía Hobé cerró recién en 1995. El secreto de su larga historia fue su adaptabilidad y la variedad de productos que ofreció, desde joyas hasta finísimas bijoux siguiendo los caprichos de la moda.
El asunto es que uno de esos "caprichos" fueron los temas orientales, que invadieron la década del cincuenta cuando Estados Unidos afirma su supremacía mediante una visión romántica de lo otro, extraño o extranjero, revisitando el exotismo de los orígenes del cine. Con tono oriental, el nuevo imperio reproduce y comercializa los más ingenuos restos del desmembramiento de las colonias europeas.
Dentro de la producción Hobé, es absolutamente rara la única serie firmada por Sylvia, esposa de William, compuesta por veinte figuras, cabezas y cuerpos a imitación de las tallas tibetanas conocidas como "bandore". En ellos, madera, marfil, esmaltes de vidrio y plástico se adaptan para lograr esa opulencia exótica y evanescente de los antiguos y diezmados imperios.




 
Los diseños patentados por Sylvia Hobé...



... y algunas de sus exóticas joyas.




miércoles, 30 de mayo de 2012

Accesorios que iluminan tu outfit de invierno



¡El invierno obliga a cubrirnos tanto!: subimos cuellos, tapamos brazos y piernas, nos envolvemos en metros de gruesos tejidos, nos abrigamos hasta el pelo. Acá, a eso, se le llama "emponcharse". Entonces, las bijoux pasan a segundo plano porque los aretes chocan o se enriedan en las solapas, los collares quedan bajo nuestras camisas cerradas, las pulseras se esconden en los guantes... e igual que esos días de niebla y llovizna perdemos esplendor.
A modo de conjuro y para contrarrestar tanta austeridad, aquí te presentamos unas fotografías donde verás los brillos y las luces que reservabas para el próximo verano. Esperamos que contribuyan a que el otoño no te apague tanto y que lo gris del día sirva para destacar tu luz

Un poco de fucsia que asoma por las mangas del bleiser, pulseras, broche en la solapa. Mezcla para resaltar texturas y brillo de unos milagrosos toques de color.


Hay colores que tienen brillo propio y otros que si no... ¡lo llevan puesto! Piedras bordadas en todo el contorno de este gracioso saquito de paño verde oscuro.




Un grueso tejido con trama geométrica no impide que lo adornemos más. Pero está atenta: para jugar con el motivo de tu outfit, que los accesorios (como este collar) también tengan motivos geométricos.


Linda y colorida (casi como un verano) que el vestidito neutro recrea
al ser acompañado con aderezos muy vistosos.

 


El collar que seguirán viendo aunque cierres tu abrigo, gracias a la solapa un poco baja. Quizás, un poco frío. ¡¡¡Aunque tu imagen vale más!!!




Con originalidad y mucha elegancia, 
gruesas cadenas plateadas "cierran" la clave sobria de este tailleur


Masculino, inglés por donde lo mires, y con estratégicos broche y aros pegados 
un equipo para resaltar las chispas de color que hay en guardas y corbata.




Un poco vintage y muy actual, vestido camisero con larga cadena, hebillas doradas, plumitas en el sombrero...
¿Qué menos? ¿Qué más?
  



 ¿Creías que tu trench era un supremo y despótico over all? Ya ves que un collarcito al tono te dará ese toque aristocrático que cambia tu look.

Estolita en piel de imitación en animal-print, broche y aros pegados 
para este atuendo ¡Un masculino-femenino trés, trés chic!



Podría ser demasiado cotidiano, aunque esa estola negra agarrada al costado con un broche brillante lo convierta en tu más elegantísimo outfit




Y por último: ¡No te desempoches! 
Esta es una gaucha con un look que te llevar incluso a una fiesta sin pasar frío!



domingo, 27 de mayo de 2012

Novias: con vestido corto y mucho estilo


Apenas sancionada la ley de matrimonio igualitario y con el proyecto de divorcio igualitario a punto de ser reglamentado, la ceremonia del matrimonio civil cobra en Argentina gran importancia. Ahora, las novias llevan su vestido blanco de mañana, por la calle y a un ritual no religioso que sigue suscitando emoción. Pero la tradición tiene su encanto, y se impone con adorables vestidos cortos. Eso sí: con la pollera corta las proporciones varían y ya no admiten los mismos accesorios que para los vestidos largos. ¿Qué ponerte con tu vestido de novia blanco, corto y diurno?
Aquí va:


¿Te parece romántico? Un típico tailleur estilo Chanel
con bordado en perlas, con velo, con ramo textil de azules ortencias, con collar y medias blancas. 
Te verás radiante.



Femenino, sensual y delicado a la vez, vestido de encaje y breve tocado de tul sobre tu mirada.



  Collar babero de cristales, velo de tul fruncido hasta la mitad de la espalda
y dulces zapatitos con moño rosado.



Para este cuello cerrado y el encaje de algodón, el brillo de unos pendientes de cristal es el complemento ideal. 




Más que glamorosos para "cortar" la blancura: los stilettos "joya".


Un sencillo y alegre velo adaptable a cualquier equipo, incluso a unos pantalones.


    

Muchas veces son los detalles y accesorios los que "cierran" un look.


 

Un vestido que podría ser de calle en el que el cinturón pone el tono de ocasión excepcional


El ramo artificial permite incluir pedrería, brillos, pasamanerías...
mucho del aderezo utilizado en una boda nocturna


Algo que corta y destaca el blanco: pulsera y lazo sujeta pelo,
a juego con los detalles negros del vestido.


Acertado vestido blanco con tocado, flor y pep toes negros.

Como ves, el vestido corto blanco admite que algún toque de color no le quite protagonismo a su tono matrimonial.





Original, antiguo y moderno a la vez, tejido a dos agujas, con puntillas, tul y otra vez el color negro. En la gorra y el lazo que deja ver el pequeño miriñaque.



Plataformas con moño de organza y empeine con cuero calado al modo de una puntilla.

Recordá que con escotes asimétricos no quedan bien los collares, sí los aros y adornos en el pelo. Para un vestido corto el tocado, ramo, pulseras, anillos, guantes, medias y zapatos son importantísimos para cerrar el look con mucho equilibrio. ¡Pero no recargues! Todo lo que lleves en el torso y principalmente alrededor de tu rostro quedará como un recuerdo en tu álbum de fotografías.