sábado, 19 de mayo de 2012

El étnico barroco de las bijoux de Ayala Bar



Esta diseñadora israelí se las arregló para enamorar con lo que encontró por allí: aleaciones de metal desconocidas para la bijoutería (¿restos de pertrechos de guerra?), resinas, retazos textiles, piedras, cristales, mostacillas, cuerdas y cintas...



La lista de materiales es heterogénea, y su inventiva también: tiene mucho de barroco y mucho de étnico -el oriente medio se nota en el gusto por la ornamentación recargada y la manufactura detallista-, tiene algo de hippie en el uso de materiales populares y ecofriendlies y también es posmoderna en la superposición de técnicas y formas.
Para sorprenderte con tus propios ojos, pasá por esta pequeña muestra y mirá:







                                                       








 


  







 
Árriesgada la muchacha, pero una maestra de las combinaciones. Y como decía mi abuela: ¡el que no arriesga, no gana!








miércoles, 16 de mayo de 2012

Tango: poco aderezo y mucho estilo



La enorme ola migratoria que entre fines del 1800 y principios de 1900 casi cuadruplicó la población de Argentina, resultó en un producto formidable de la fusión cultural: el tango.
Música para llorar, para añorar, para desear y para bailar, el tango nació como expresión popular y callejera de la nostalgia por lo querido.  Empezó a bailarse entre hombres y en ropas de trabajo o urbanas. Pero su alto contenido pasional y erótico era intolerable para la "gente decente", y el nuevo baile se refugió en el burdel. Desde allí se fortaleció e hizo masivo invadiendo finalmente los salones más finos.
Medias de red, escotes, tajos, falsos brillantes y collares de perro eran vestidos de cabaret, no de tango. Más que el impacto de maquilajes y aderezos, su tono íntimo, sensual y sublime es su costado glamoroso, concentrado en esos dos cuerpos que se enlazan y forman figuras como si fueran uno solo.
las siguientes fotografías nos muestran la vertiente femenina del tango fuera del burdel.


Azucena Maizani, una de las primeras mujeres que cantó tango identificada sin disimulo con las típicas ropas masculinas de los "tangueros" originales.


Una escena de la película "Cuesta abajo", donde se ve a la pareja de baile del cantante Carlos Gardel, con un elegante y discreto vestido de calle.




Dos fotografías casi calcadas deTita Merello, la cantante de los "bajos fondos" que más películas filmó, con una imagen mucho más  cinematográfica y aderezos ad-hoc. 

Y algunas fotos de famosas cantoras contemporáneas del tango con distintos estilos y marca tanguera: la pasión desatada en los gestos, la urbanidad de los atuendos y un estilo masculino que contrasta con la femineidad de las protagonistas.


Amelita Baltar, cantante contemporáneas, sin aderezos y envuelta en un sencillo chal.


Amelita, al aire libre cantando en el barrio donde el tango nació: el puerto de La Boca 


Amelita Baltar, en las escaleras del afrancesado barrio de La Recoleta.


Carismática y elegante: Susana Rinaldi viste siempre ropas urbanas.


Adriana Varela es la más contemporánea. la vemos aquí con look urbano, un femenino-masculino cargado de seducción y mucho de rock, música que en Buenos Aires contaminó al tango, tanto como nuestro rock es tanguero.




¡la morocha es linda!

En síntesis y a juzgar por las fotografías, el tango lleva pocos aderezos y mucho estilo.
¿No lo creen así?

lunes, 14 de mayo de 2012