domingo, 27 de mayo de 2012

Novias: con vestido corto y mucho estilo


Apenas sancionada la ley de matrimonio igualitario y con el proyecto de divorcio igualitario a punto de ser reglamentado, la ceremonia del matrimonio civil cobra en Argentina gran importancia. Ahora, las novias llevan su vestido blanco de mañana, por la calle y a un ritual no religioso que sigue suscitando emoción. Pero la tradición tiene su encanto, y se impone con adorables vestidos cortos. Eso sí: con la pollera corta las proporciones varían y ya no admiten los mismos accesorios que para los vestidos largos. ¿Qué ponerte con tu vestido de novia blanco, corto y diurno?
Aquí va:


¿Te parece romántico? Un típico tailleur estilo Chanel
con bordado en perlas, con velo, con ramo textil de azules ortencias, con collar y medias blancas. 
Te verás radiante.



Femenino, sensual y delicado a la vez, vestido de encaje y breve tocado de tul sobre tu mirada.



  Collar babero de cristales, velo de tul fruncido hasta la mitad de la espalda
y dulces zapatitos con moño rosado.



Para este cuello cerrado y el encaje de algodón, el brillo de unos pendientes de cristal es el complemento ideal. 




Más que glamorosos para "cortar" la blancura: los stilettos "joya".


Un sencillo y alegre velo adaptable a cualquier equipo, incluso a unos pantalones.


    

Muchas veces son los detalles y accesorios los que "cierran" un look.


 

Un vestido que podría ser de calle en el que el cinturón pone el tono de ocasión excepcional


El ramo artificial permite incluir pedrería, brillos, pasamanerías...
mucho del aderezo utilizado en una boda nocturna


Algo que corta y destaca el blanco: pulsera y lazo sujeta pelo,
a juego con los detalles negros del vestido.


Acertado vestido blanco con tocado, flor y pep toes negros.

Como ves, el vestido corto blanco admite que algún toque de color no le quite protagonismo a su tono matrimonial.





Original, antiguo y moderno a la vez, tejido a dos agujas, con puntillas, tul y otra vez el color negro. En la gorra y el lazo que deja ver el pequeño miriñaque.



Plataformas con moño de organza y empeine con cuero calado al modo de una puntilla.

Recordá que con escotes asimétricos no quedan bien los collares, sí los aros y adornos en el pelo. Para un vestido corto el tocado, ramo, pulseras, anillos, guantes, medias y zapatos son importantísimos para cerrar el look con mucho equilibrio. ¡Pero no recargues! Todo lo que lleves en el torso y principalmente alrededor de tu rostro quedará como un recuerdo en tu álbum de fotografías.




sábado, 26 de mayo de 2012

¡S.O.S. Fashion Saturday Night!


Las reuniones de sábado por la noche suelen provocar mucha espectativa. Das vueltas y vueltas al placard en tu cabeza hasta 3 veces tres y continuás con la duda o la pregunta del millón:
¿q u é - m e - p o n g o?

S.O.S. 1: la noche se hizo para brillar, pero... ¡no recargues!
No vayas vestida de "fiesta". Ahora se usa el chic-casual.
Si vas a llevar algo con paillettes, balancealo con una prenda opaca que los destaque. Tampoco te llenes de joyería y bijoux.

Casi sin brillo y ultra sofisticada: solo unos aros mega chandelier, un clutch, un vestido con impactante estampado y el brillo suave de los pallazo de pana. ¡Woooooowwwwwwww!
Es de Armani.

S.O.S 2: la noche se hizo para estrenar pero... ¡no seas caché !
El verdadero lujo esta en la calidad. Si vas a comprar algo nuevo, que no se vea mal terminado, ajado, fruncido, tirante y ¡FEO!

S.O.S. 3: la noche se hizo para ir más arreglada pero... ¡no seas antigua!
No desaproveches las prendas diurnas. Buscá alguna prenda comodín, que nunca falta, y con una sola más que te dé el look y los accesorios, ya está.
Cierto glamour decadente tiene su encanto. Un chal tipo boa sobre un vestido con falda a los tobillos alcanza para ser sugestiva y muy chic.




S.O.S. 4: la noche se hizo para verte elegante y lujosa pero... ¡no descartes!
La mezcla equilibra, contrasta y te identifica. Cuero + encanje, tweed + satén, gamuzados + paillettes pueden funcionar perfectamente. Y lo que no aportan las prendas, pueden aportarlo los accesorios. Una chaqueta de cuero + cartera bijou pueden ser la clave para una salida casual.
Zapatos, cartera, guantes, chales o vinchas, tienen texturas variadas e interesantes que podés añadir con muy poco gasto.



S.O.S 5: la noche se hizo para dejar los prejuicios de lado pero... ¡no olvides la magia!
Una prenda con algún tejido vaporoso ayuda muchísimo a lograrla, la bijoux con brillo o un peinado ultra femenino. Alejate de Heidi compensando con cuero o piel sintética.


S.O.S. 6: la noche se hizo para dejar atrás la realidad aunque sea por unas horas, pero... ¡no olvides ser vos!
Es mejor ir con un jean, camiseta y cluth, unos buenos zapatos y un collar de los quintos infiernos que llevar un traje largo con escote y brillos que te haga ver como ¡tu mismísima abuela!


S.O.S. 7: la noche se hizo para lucirte pero... ¡no desconciertes a tu público!
Concentrate en tu estilo sin pensar en la moda. Y si tenés más de 50 hay cosas que ya no podrás mostrar: destacá lo mejor que tenés del modo que ya sabés. ¡Eso no falla jamás!

miércoles, 23 de mayo de 2012

Los tocados de Frida Kahlo


A punto de visitarnos la cantante mexicana Lila Downs, quien subyuga al público argentino por su maravillosa y sentida voz, repasemos el look de una antecesora de Lila y pionera en pasear el estilo del Itsmo de Tehuantepec por el mundo: Frida Kahlo.
Como numerosas fotografías lo atestiguan, ella logró un look personalísimo y sofisticado que formó parte indisoluble de su identidad de artista.
Hija de mexicana y alemán, Frida vistió en su juventud ropas europeas, muchas veces de varón. Pero a medida que se fue reafirmando como pintora, representante y parte de la cultura mexicana, y en simultaneidad con su intensa relación afectiva con el muralista mexicano Diego Rivera, sus ropas fueron mutando hacia los vestidos típicos de la mujer tehuana.



La ropa de Frida fué como una nueva piel. Tan importante era para ella su imagen que pasaba horas acomodando sus aderezos. Sobre lo que le demandaba esa actividad llegó a decir "vestirme es la manera de prepararme para ir al cielo".
Frida llevó con orgullo y con gracia en México, en New York o en París huipiles, ponchos, mantones, rebozos, enaguas, los colores vivos de los textiles y bordados autóctonos, los collares de gruesas piedras, oro y plata de la tradición azteca, y las flores del exuberante México en sus airosos tocados o "balacas".
La "balaca" es una suerte de rodete hecho con trenzas que se cruzan en la parte posterior y baja de la cabeza (como se ve en la primera foto); luego se dan dos vueltas con una cinta de tela (la balaca) formando un lazo con sus puntas a uno de sus lados, al cual acompañan "diamantes" y flores.



Fotografía y autorretrato en el que Frida lleva un pendiente que le regalara Picasso y un tocado compuestos de margaritas, gerberas, fucsias, etc, flores de su tierra natal presentes por doquier durante todo el año, y también, símbolo de la fertilidad y la femineidad.


Buganvillas: un tocado que acompaña el rebozo fucsia

Pero no sólo de flores se componían los tocados de Frida. La biografía de Hayden Herrera nos recuerda que "Frida se arreglaba el cabello de diferentes modos, para acompañar sus trajes exóticos. Algunos eran peinados típicos de la región, mientras que ella misma inventaba otros. Se estiraba el pelo hacia arriba desde las sienes, a veces con tal fuerza que le dolía, para después entrelazarlo con cintas de lana y colores vivos, y decorarlo con lazos, pasadores, peinetas o flores frescas de buganvilla".
Por sus numerosos autorretratos, que la muestran aún herida o enferma siempre bonita, y por su inocultable esmero frente al espejo, podría decirse que de afuera hacia adentro y desde la cabeza hasta los pies, Frida se reinventó a sí misma a partir de su imagen. Una imagen tan poderosa que se ha transformado en un ícono de genio y belleza que continúa inspirando a sus compatriotas más notables.