martes, 11 de octubre de 2011

Gripoix


Transparentes perlas de vidrios de Murano capturadas dentro de pequeños marcos de oro gracias a una llama de fuego, en cascadas de flores, de hojas, de plumas. La fantasía y el brillo de las joyas de la Maison Gripoix, con su depurada técnica, continúa dandonos sus delicadas exquisiteces.
De ellas, estas fotos para suspirar:


Un bello pendiente de vidrios Gripoix con filigranas de oro ruso.
  

 Detalles del mismo pendiente

Una camelia para la casa Chanel, cuya bijoux muy frecuentemente es de Maison Gripoix

 

Anillo de cabouchon rodeada por delicadas florecitas traslúcidas, también para Chanel.

 

Un primaveral collar antiguo formado por las tradicionales camelias.

martes, 4 de octubre de 2011

1930 Art-Decó: el nacimiento de la bijouterie

 


Hacia principios del siglo XX el tocador, mueble de distinción y clase, ya se había hecho bastante popular. Para los artículos femeninos de calidad y las joyas valiosas era el hábitat "natural". Mujeres nobles, burguesas y de clase media acomodada estaban listas para recibir este primer período de gran impulso a la bijouterie que fue el Art-Decó ( 1920-1939). Art-Decó abrevió Arts Decoratifs, el nombre de la exposición de Paris cumbre de las artes decorativas en ese tiempo.
Primo hermano de la opulencia de los años ´20 y la depresión económica del ´30, el Art-Decó fue producto de “años locos” y entre guerras, y de su deseo de placer incontrolado, sensualidad y lujo.
Lo novedoso de esta combinatoria fueron las joyas de imitación y el falso lujo en objetos para uso personal y cotidiano. En esos años “Ser” se fue haciendo cada vez más “parecer”. Y su sello estético fue la libertad, la alegría y la extravagancia.

Si bien desde el 1700 cada vez más mujeres adornaban su cuerpo con meros fines ornamentales, en estos años la bijouterie comienza a cobrar importancia como adorno e industria, porque es una época de mecanización de los procesos manuales y de necesidad de poner a disposición de una amplia clase media el adorno y la belleza. Resultado: los mismos diseños de la alta burguesía con materiales más asequibles que la joyería, o lo que es igual, los tocadores de las no pudientes se llenan de bijouterie.
Cocó Chanel llevó a la cima esta idea, logrando hacer cada vez más aceptable y popular el uso de perlas falsas y de bijouterie como complemento de los trajes que diseñaba.
El art-decó respondió al intento de dotar a la naciente producción masiva con arte y diseño, alternando materiales preciosos (diamantes, rubíes, oro, perlas), por otros muy poco ortodoxos e innovadores, como baquelita, plástico, cromo, acero y platino macizo. EL art-decó cambió el bronce por la calamina bronceada, el marfil por la marfilina.
Característico de este estilo es el uso de figuras geométricas (cuadrado, círculo y triángulo) o motivos de la naturaleza geometrizados; rígidas simetrías, y uso del color con fuertes contrastes, del tipo blanco-negro y tonos vivos y netos como verde manzana, naranja y amarillo cadmio.

Este tratamiento geométrico y de fuertes contrastes se aplicó a estilizadas figuras vegetales o animales, así como a las máquinas más populares de la época: automóviles y aviones. Lo mismo sucedió con los motivos exóticos tomados de culturas como el Egipto faraónico, aztecas y mayas, el Africa tribal, el lejano Oriente , y los nacientes movimientos en las artes gráficas. He aquí una foto de la exposición de Cartier, uno de los más importantes diseñadores de joyas de la época.


La bijouterie se adaptó a la nueva imagen femenina liberada de sujetadores y corset, que requería adornos más livianos, sencillos, alegres y más baratos. Los grandes escotes de los vestidos totalmente rectos y la falta de mangas requerían pulseras anchas y cocktails rings (anillos muy grandes).

Así como de collares alargados y generosos, que solían copiar modelos de los maharajás indios ( foto más arriba).
Dado que el peinado mostraba por primera vez las orejas, se pusieron de moda largos e importantes pendientes, así como gran variedad de aros de clip.



Las faldas lisas y rectas se adornaron con cierres diversos, broches y alfileres como complementos decorativos.



La bijouterie art-decó invadió también algunos accesorios concebidos como pequeñas obras de arte portadoras de lujo: neceseres, polveras, encendedores, lápices labiales, espejos, gemelos para camisas, estuches para cigarrillos y pequeñas carteras y sobres de fiesta.
Sobre femenino, cigarrera y encendedor con oro, zafiros y reloj en el cerrojo.


viernes, 30 de septiembre de 2011

Inspirate para componer tu look.

Lograr la imagen que queremos trasmitir no es tan fácil. ¿Cómo o cual de las múltiples combinaciones de un vestuario permiten "leer" un mensaje?
Toda imagen tiene un equilibrio, un eje o tema principal sobre el que descansa. En caso de que este sea confuso, su significado pierde coherencia y fuerza. Si estudias atentamente los vestuarios que presentan los grandes diseñadores, verás que sobre eso hay mucho que aprender.
Separá por "rubros" las distintas piezas de tu vestuario: zapatos, carteras, bijouteria, chales, anteojos, y todo aquello que puedas llevar además de tu ropa; observá bien sus líneas, estampados, colores, formas, tamaños, texturas.
Los elementos pueden agruparse por simetrías y semejanza o por asimetría y diferencia. Agrupaciones de dos elementos similares y simetrías fuertes producen composiciones muy rígidas. Por otro lado, con solo dos elementos disímiles, la idea a trasmitir se torna ininteligible. 
Una composición se torna interesante cuando contiene por lo menos tres variaciones; con más de tres es difícil de combinar. Pero, si querés destacar un elemento, este debe repetirse. La repetición refuerza el mensaje.


Aquí un diseño de Kenzo, mago de las combinaciones.

El color es lo más llamativo de un diseño. Si deseas resaltar algún detalle, la diferencia hará que el resto sea su marco. En grandes dimensiones, el color que predomina es el más presente, pero en pequeñas, como por ejemplo un accesorio ( aros, guantes, etc.) el color que sobresale es el que se halla en menor proporción.  
Un estampado geométrico no va bien con otros orgánicos, de lineas curvas y sueltas, como flores, salvo que esten formadas por una superposición de figuras geométricas.
En general, siempre será acertado un dibujo anguloso con accesorios de lineas geométricas cuyo dibujo y forma se le aproxime lo más posible.
Texturas diferentes pueden quedar sobrecargadas si son de distinto color. Una gama neutra o muy uniforme hace que estas texturas se relacionen armónicamente.
En la figura ves cómo la amplitud del vestido permite que convivan varias guardas sin saturarlo, a la vez que su tono neutro soporta distintos colores sin que se desequilibren. Además, en las guardas los elementos se agrupan casi como flores alineadas, las cuales se muestran en los mismos colores y salpicadas en el pañuelo de la cabeza.
Estas flores funcionan en el diseño total como contraste, pues los mitones largos y rayados de la modelo subrayan la composición horizontal del diseño. Por último, para resaltar la inspiración geométrica, Kenzo contrapone el vestido a un fondo de estampados floreados y punteados en la misma gama.
Vemos cómo el tamaño de las cosas también es un factor importante y en grandes dimensiones, la repetición de los rasgos pequeños da coherencia y se enmarca con otros grandes de menor presencia.
No por nada Kenzo es famoso por sus telas de compleja composición.